Las fibras naturales están viviendo su época dorada. No sabemos si aguantarán muchos años en la cresta de la ola porque no tenemos una bola de cristal que nos permita predecir el futuro, pero lo que está claro es que tienen todos los ingredientes para alargar su éxito más allá de una década. ¿Un ejemplo de sus bondades? La calidez y la frescura que aportan a cualquier ambiente, ya sea interior o exterior.

Una de las piezas decorativas que ha hecho hueco a las fibras naturales es el espejo, que no solo puede variar en cuanto a colores y formas, sino que también puede ofrecer un gran abanico de posibilidades en cuanto a materiales.

Espejos de bambú

El bambú es una fibra natural de celulosa pura que se ha hecho un hueco en la decoración. Podemos encontrar numerosos espejos fabricados con este material, siendo uno de los diseños más habituales el que tiene forma de sol gracias a las varillas de bambú que salen desde el cristal hacia fuera. Sin duda, es un material ligero y resistente que otorga personalidad a la decoración de cualquier estancia.

Espejos de ratán

El ratán también es de fibras naturales, aunque en este caso se obtienen de una enredadera muy concreta. A pesar de que cuenta con un aspecto que nos puede llevar a pensar que es muy delicado, su nivel de resistencia es mayor que el de muchas maderas. No te costará encontras preciosas propuestas en forma de espejo que se confeccionan de forma artesanal empleando este material tan habitual en el mundo de la decoración.

Espejos de yute

Otro material perteneciente a las fibras naturales es el yute. Solemos verlo en las alfombras por el simple hecho de que es agradable al tacto, pero también podemos encontrar otro tipo de piezas decorativas como las lámparas o los espejos elaborados con este material. En ese sentido, podríamos decir que ganamos un plus de calidez con un color natural que normalmente es más oscuro que el del ratán, por establecer una comparación.

Espejos de mimbre

El mimbre es otra materia prima que no hay que descartar a la hora de buscar espejos con los que decorar las paredes de casa. Aunque estamos acostumbrados a verlo en muebles, cestas o revisteros, lo cierto es que podemos sacarle mucho partido al mimbre como marco de un espejo. Aporta naturalidad y puede permitirte estar un poco más cerca de estilos decorativos tan preciados como el mediterráneo o el rural.

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