Si admiras esas preciosas camas de revista de sábanas impecables y un montón de mullidos cojines colocados estratégicamente, ¡este post te interesará! Y es que tú también puedes conseguir una preciosa cama sobre la que, incluso, te dará pena tener que acostarte 😉

¿Los trucos para una cama perfecta ? Contar con los textiles adecuados, colocar los complementos estratégicamente y tener un poquito de mano con la decoración.

Ropa de cama

– ¿Cómo escogerla? Tod@s nos hemos enamorado alguna vez (o muchas) de unas sábanas, un nórdico o un edredón estampado y, sin embargo, a la hora de combinarlos con otros elementos textiles como cojines y plaids, este tipo de diseños siempre nos complican la vida. Apuesta por las sábanas lisas en tonos suaves como tostado, gris perla, rosa empolvado, etc. para crear ambientes acogedores, que te permitirán jugar después con cojines y textiles complementarios (por ejemplo, un plaid o edredón fino estirado a los pies de la cama.

Si no quieres renunciar a estos estampados, también puedes aplicar el consejo a la inversa: apuesta por cojines y plaids lisos para sábanas y nórdicos estampados.

– Siempre lisa y limpia: Sin plancha no hay paraíso. Olvídate de tener una cama perfecta si tus sábanas parecen sacadas de la mochila de un niño de parvulitos… sabemos que planchar sábanas sobre la tabla es bastante incómodo, así que si quieres facilitarte el trabajo puedes plancharlas una vez estiradas en la cama. Sí, tendrás que ir moviéndolas hacia un lado u otro y no quedarán tan perfectas, ¡pero al menos no tendrás que dedicarles media hora de tu valioso tiempo!

Cojines

– ¿Cuántos poner? Para la cama ideal te recomendamos utilizar unos 5 o 6 cojines de diferentes tamaños, colocándolos algo recostados: 2 grandes al fondo (60×80 cm, 60×60 cm), 2 medianos delante de éstos (60×40 cm, 50×50 cm…) y uno o dos pequeños de forma cuadrada o rectangular encabezando (45×45 cm o inferior). Si te estás preguntando dónde podrás guardar tanto cojín a la hora de acostarte, una cesta o un baúl pueden ser buenos aliados.

– Combinar diseños: Si has apostado por las sábanas lisas ahora es hora de jugar con los cojines, ya sea combinando lisos y/o estampados con una paleta de máximo 3-4 colores y hasta con diferentes texturas (flecos, pelitos, nudos vistos, motivos en relieve…). Te recomendamos echar un vistazo a nuestro post sobre consejos para combinar estampados.

Complementos

– Plaids: Un plaid a los pies de la cama, ya sea perfectamente doblado y liso o colocado de forma desenfadada, dará un toque muy acogedor a tu dormitorio. Además, puede ser muy práctico tenerlo a mano cuando por la noche refresque un poco más de lo que esperabas.

– Decora tu cabecero: A veces una guirnalda de luz, una frase bonita en madera o vinilo o algún complemento bonito que se te ocurra puede acabar de poner la guinda del pastel en la decoración de tu cama.

En lo que a camas bonitas se refiere, ya estamos preparadas. YES, WE CAN!