La originalidad y la creatividad se apoderaron de nuestras paredes algunos años atrás, cuando nació la tendencia de combinar marcos de distintos tamaños, estilos y colores para dejar atrás la monotonía y la rigidez que hasta entonces había reinado.

Ese es el efecto visual de estos montajes de estilo “Tetris”: una aparente desorganización en la que, de hecho, todo cuadra a la perfección. La realidad, sin embargo, es que a no ser que quieras dejar la pared como un colador, debes que planificar todo antes de ponerte manos a la obra.


Estos son algunos de nuestros consejos:

Piensa en el número de marcos

Normalmente, las composiciones emplean entre 6 y 12 marcos. Esto dependerá fundamentalmente de tres cosas:

Del tamaño de la pared: no la cubras toda de marcos o te agobiarás muy, muy pronto. Delimita la zona que ocupará la composición y recuerda dejar siempre unos buenos márgenes alrededor de la composición, un poco de “aire” que permita que la composición respire, y tu vista también.

Del tamaño de los marcos: No es lo mismo apostar por marcos medianos y grandes de tamaños similares, que por una combinación de un 15 x 20 con hasta un 40×50.

– Y por supuesto decorativamente… ¡de lo que a ti te apetezca!

Busca en internet fotos que te inspiren y que te permitan imaginar las distintas ideas en tu hogar. Cuando tengas una idea clara, dibújala en un cuaderno.

Elige formatos estándar

Probablemente ya tienes en mente algunas láminas que no pueden faltar en tu composición. Por eso, a pesar de que esto no sería ni mucho menos lo más importante en lo que a la colocación de los cuadros se refiere, sí que lo es para tu “felicidad decorativa”. ¿Te imaginas que después de todo luego no puedes colocar ese diseño que has recreado una y otra vez en tu mente? No lo dudes: que una de tus prioridades sea escoger un marco ideal para esa lámina de la que tantas ganas tienes.

En cuanto a las medidas, apuesta por los tamaños estándar en varias medidas. De esta forma, cuando te apetezca cambiar tus láminas lo tendrás más fácil a la hora de encontrar diseños bonitos en tamaños estándar.

Una vez decidido lo anterior, recupera el dibujo de la composición y empieza a “aterrizarlo” en tu realidad (si puede ser, a escala para que sea más realista). Calcula el tamaño de la pared, los márgenes y el espacio de la composición, y la colocación de los marcos teniendo en cuenta las distancias más apropiadas entre ellos.

Otras cuestiones a tener en cuenta

– La composición debe quedar a la altura de la vista. Los marcos pequeños, mejor en la parte media-superior de la composición.

– El cuadro de mayor tamaño debería ser el centro de la composición.

– En cuanto al diseño de las láminas, la única regla es tu gusto. Eso sí, procura seguir una misma línea de colores, y no juntes demasiado las piezas más oscuras.

Ahora sí… ¡manos a la obra!

Créditos:

– Foto 1: Jonny Caspari
– Foto 2: Alexandra Gorn